Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

Reino Unido, igual que Europa e incluso de manera más acelerada, lleva años preparando el terreno para que el coche eléctrico termine sustituyendo al coche térmico de toda la vida, estableciendo unos duros objetivos de ventas para los fabricantes y fijando una fecha límite para los coches tradicionales.

Aunque aun puede estar sujeto a cambios, el calendario oficial británico establece que, a partir de 2030, dejarán de venderse coch

El Gobierno británico prepara un nuevo impuesto por kilometraje para los vehículos eléctricos con el objetivo de compensar la progresiva caída de los ingresos fiscales procedentes de la gasolina y el diésel.

La tasa, denominada Electric Vehicle Excise Duty (eVED), se aplicará de manera adicional al actual impuesto anual de circulación. Por tanto, los propietarios de vehículos eléctricos deberán pagar tanto por tener el automóvil como por la distancia recorrida.

La medida se plantea mientras Reino Unido avanza hacia la prohibición de vender nuevos coches impulsados únicamente por gasolina o diésel. Algunos híbridos e híbridos enchufables podrán continuar comercializándose hasta 2035, cuando todos los turismos y furgonetas nuevos deberán ser de cero emisiones.

Los eléctricos pagarán unos dos céntimos por kilómetro

Los automóviles completamente eléctricos abonarán tres peniques por milla recorrida, una cantidad equivalente a aproximadamente dos céntimos de euro por kilómetro.

Los híbridos enchufables tendrán una tarifa un 50 % inferior, cercana a un céntimo por kilómetro. Los importes se actualizarán cada año conforme a la evolución de la inflación.

Tomando como referencia un recorrido anual de 14.967 kilómetros, el propietario de un coche eléctrico pagaría alrededor de 300 euros adicionales. En un híbrido enchufable, el desembolso se situaría cerca de los 150 euros.

A esta cantidad deberá añadirse el Vehicle Excise Duty, cuyo importe anual ronda actualmente los 235 euros. En conjunto, un eléctrico que recorra aproximadamente 15.000 kilómetros podría pagar cerca de 535 euros al año entre ambos gravámenes.

Los conductores deberán declarar el kilometraje

El sistema exigirá que los propietarios presenten inicialmente una estimación de la distancia que prevén recorrer durante el año. Al finalizar el periodo deberán comunicar el kilometraje real acumulado por el vehículo.

Si el recorrido supera la cifra declarada, el conductor tendrá que abonar la diferencia. Si resulta inferior, recibirá un crédito que podrá reducir el pago correspondiente al siguiente ejercicio.

El impuesto podrá pagarse en un único desembolso o mediante cuotas mensuales. Sin embargo, todavía deberán concretarse los mecanismos de comprobación y las medidas para evitar errores o manipulaciones en las declaraciones.

La medida también afectará a los eléctricos actuales

La British Vehicle Rental and Leasing Association advirtió que el nuevo gravamen no se limitará a los automóviles de nueva matriculación, sino que también alcanzará a los eléctricos que ya circulan por las carreteras británicas.

La organización considera que la gestión del sistema podría aumentar considerablemente la carga administrativa para las compañías de alquiler y las empresas responsables de grandes flotas.

El Gobierno justifica el impuesto argumentando que todos los vehículos contribuyen a la congestión y al desgaste de las carreteras. Mientras los conductores de modelos térmicos tributan a través de los carburantes, los eléctricos no generan actualmente una recaudación equivalente.

Reino Unido espera recaudar 1.180 millones de euros

Las autoridades británicas calculan que el eVED podría generar alrededor de 1.180 millones de euros durante su primer año de aplicación.

Reino Unido no es el único país que explora esta fórmula. Nueva Zelanda aplica desde abril de 2024 una tasa por distancia a los vehículos eléctricos ligeros, mientras Islandia y numerosos estados de Estados Unidos han estudiado o incorporado mecanismos similares.

La iniciativa abre un nuevo debate sobre la transición hacia la movilidad eléctrica: cómo sustituir la recaudación vinculada a los combustibles sin reducir el atractivo económico de los vehículos de cero emisiones.