Nissan transforma sus procesos con inteligencia artificial, plataformas modulares y pruebas virtuales para desarrollar nuevos coches en solo 26 meses.
Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

Nissan está transformando por completo su manera de desarrollar vehículos para competir con la velocidad alcanzada por los fabricantes chinos. La compañía japonesa ha logrado reducir de 50 a 37 meses el tiempo habitual de creación de algunos modelos y, en proyectos concretos, ya trabaja con ciclos de apenas 26 meses.

La estrategia responde a la profunda transformación de la industria automovilística. Mientras las marcas tradicionales necesitan alrededor de cuatro años para lanzar un vehículo completamente nuevo, los fabricantes chinos pueden completar el proceso en un plazo de entre 18 y 24 meses.

Esta diferencia permite a las compañías chinas introducir con mayor rapidez nuevas tecnologías, diseños y sistemas de propulsión, aumentando la presión sobre los fabricantes europeos, estadounidenses, japoneses y surcoreanos.

El nuevo Skyline se desarrolló en solo 26 meses

Nissan reconoce que necesita acelerar sus operaciones para recuperar competitividad en un momento especialmente complejo para la compañía. Su primer objetivo fue reducir de 50 a 37 meses los ciclos de desarrollo, pero algunos proyectos ya han superado esa meta.

El nuevo Nissan Skyline, por ejemplo, necesitó únicamente 26 meses para completar su proceso de creación. Esta cifra se acerca a los plazos manejados por la industria china y representa un cambio significativo frente a los métodos tradicionales de la marca.

La reducción también permite disminuir costes y reaccionar con mayor rapidez ante los cambios en las preferencias de los consumidores.

Arquitecturas modulares, inteligencia artificial y pruebas virtuales

La nueva metodología de Nissan se apoya en el uso de plataformas modulares, la simplificación de los equipos de trabajo y una menor cantidad de configuraciones de diseño, equipamiento y motorización.

La compañía también está utilizando prototipos virtuales, inteligencia artificial y herramientas de realidad virtual para evaluar los vehículos antes de fabricar unidades físicas.

A estas tecnologías se suman pruebas automatizadas mediante sistemas de conducción autónoma, capaces de continuar los ensayos durante la noche sin intervención humana. El objetivo es detectar problemas con mayor rapidez y reducir los tiempos improductivos.

Nissan cambia la perfección por la agilidad

El consejero delegado de Nissan ha reconocido que el tiempo se ha convertido en un recurso que la empresa ya no puede permitirse desperdiciar. Por ello, la búsqueda de la perfección dejará de ser la prioridad absoluta durante el desarrollo de cada vehículo.

Este enfoque pretende evitar que revisiones excesivas o decisiones prolongadas retrasen la llegada de los nuevos modelos. Sin embargo, la estrategia también plantea el desafío de acelerar los procesos sin perjudicar la calidad, la seguridad ni la fiabilidad de los automóviles.

Nissan admite, además, que igualar los ciclos chinos será complicado debido a las diferencias laborales y organizativas existentes entre las fábricas asiáticas y las de otros mercados.

La industria tradicional intenta reaccionar

Nissan no es el único fabricante que está revisando sus procedimientos. Renault, Ford, Volkswagen y Honda también buscan acortar sus ciclos para responder al ritmo de renovación impuesto por China.

El reto no consiste únicamente en fabricar más rápido, sino en renovar la oferta tecnológica antes de que quede desfasada frente a competidores capaces de lanzar modelos en menos de dos años.

La experiencia de Nissan demuestra que la adaptación a esta nueva velocidad será determinante para la supervivencia de las marcas tradicionales durante la transformación del sector.