Porsche separará sus emisiones de Volkswagen y se unirá a Xpeng para compensar el peso de sus coches de combustión y cumplir los objetivos europeos.
Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

La transición de Porsche hacia el coche eléctrico no ha avanzado al ritmo esperado. La caída de las ventas de algunos de sus modelos eléctricos y la persistente demanda de motores de combustión han obligado a la compañía a modificar su estrategia.

Como parte de este cambio, Porsche separará sus emisiones de las del Grupo Volkswagen y las contabilizará junto con las del fabricante chino Xpeng durante 2026 y 2027. La alianza permitirá compensar el mayor peso de los vehículos de gasolina en la gama de la marca alemana.

Porsche replantea su estrategia eléctrica

Porsche seguirá desarrollando coches eléctricos, pero ya no concentrará todo su futuro en una electrificación acelerada. Los motores de combustión interna volverán a ocupar una posición central dentro de su catálogo.

Este cambio estratégico implica costes importantes para la compañía, que también ha anunciado reducciones de puestos de trabajo en Alemania.

La decisión responde parcialmente al comportamiento del mercado. Las matriculaciones europeas del Porsche Taycan disminuyeron alrededor de un 20% hasta junio, mientras las del Macan eléctrico retrocedieron cerca de un 30%.

El Cayenne eléctrico habría comenzado con una evolución favorable, pero su volumen todavía no sería suficiente para compensar el desempeño del resto de la gama.

Las emisiones se convierten en un desafío para Porsche

El regreso de los motores de combustión permitirá a Porsche responder a las preferencias de sus clientes, especialmente dentro de los segmentos de lujo y deportivos. Sin embargo, también aumentará las emisiones medias de su flota.

La normativa europea establece para el periodo comprendido entre 2025 y 2027 unos objetivos de CO₂ aproximadamente un 15% más exigentes que los niveles de 2021.

Los fabricantes que superen los límites pueden recibir una multa de 95 euros por cada gramo adicional de CO₂, multiplicada por el número de vehículos matriculados.

La Comisión Europea permite calcular el cumplimiento mediante el promedio de los tres años, pero las marcas deberán compensar cualquier exceso de emisiones antes de que finalice 2027.

Porsche sumará sus emisiones a los eléctricos de Xpeng

Porsche abandonará la agrupación de emisiones del Grupo Volkswagen para crear una nueva junto con Xpeng. La alianza resulta favorable porque el fabricante chino comercializa únicamente vehículos completamente eléctricos en Europa.

Los modelos de cero emisiones de Xpeng reducirán la media conjunta y ayudarán a compensar las emisiones generadas por los Porsche con motores de combustión.

La nueva agrupación estará administrada por Porsche y tendrá carácter abierto, lo que permitirá la incorporación de otros fabricantes interesados.

Xpeng también aporta un volumen creciente de automóviles eléctricos. Sus ventas en Europa aumentaron un 126% hasta junio y se situaron cerca de las 19.000 unidades.

Volkswagen también podría beneficiarse del acuerdo

La salida de Porsche podría aliviar la presión regulatoria sobre el Grupo Volkswagen. En 2025, el consorcio registró una media de emisiones de 100 gramos de CO₂ por kilómetro, frente a un objetivo de 93,6 gramos.

El director financiero del grupo, Arno Antlitz, advirtió previamente que las sanciones podrían situarse entre 400 y 500 millones de euros anuales. El coste acumulado podría alcanzar los 1.500 millones.

Separar a Porsche impediría que el renovado protagonismo de los motores de gasolina de la marca deportiva continúe elevando la media de emisiones del conglomerado alemán.

Una alianza que refuerza los vínculos con Xpeng

Xpeng no es una compañía ajena al Grupo Volkswagen. El fabricante alemán adquirió un 5% de su capital en 2023 y mantiene acuerdos de colaboración relacionados con software, inteligencia artificial y el desarrollo de vehículos para el mercado chino.

La nueva agrupación refleja el complejo equilibrio que afrontan los fabricantes europeos: mantener los productos de combustión que todavía demanda el mercado mientras cumplen unos objetivos ambientales cada vez más estrictos.