La marca alemana presentó la renovación de su buque insignia. El Mercedes-Benz GLS 2027 integra un sistema de infoentretenimiento renovado, un V8 con cigüeñal plano y una suspensión inteligente conectada a la nube, además de un diseño exterior más llamativo que refuerza su presencia dominante.
En el exterior, el modelo mantiene la esencia del GLS anterior, aunque adopta elementos modernos de la marca.
El frente sigue la línea del Clase E con faros mucho más grandes que incorporan el motivo luminoso de la estrella de tres puntas.
La parte posterior replica ese lenguaje con luces similares, lo que crea una identidad visual coherente, aunque algo peculiar en proporciones.
El conjunto incluye el MBUX Superscreen con tres pantallas independientes que modernizan la experiencia digital.
El interior muestra uno de los avances más necesarios, ya que Mercedes-Benz incorpora la nueva generación del sistema MBUX.
El conjunto incluye el MBUX Superscreen con tres pantallas independientes que modernizan la experiencia digital.
La buena noticia es que conserva los controles físicos bajo la pantalla central, lo que mejora la experiencia de uso y demuestra que la marca escuchó a sus clientes al evitar el diseño tipo tablet vertical.
En el apartado mecánico, el GLS 450 utiliza un motor seis en línea de 3.0 litros que ofrece un desempeño más que adecuado.
Sin embargo, el verdadero protagonismo recae en el GLS 580, cuyo V8 ahora emplea un cigüeñal plano similar al del Clase S, una decisión que responde a futuras normativas de emisiones y anticipa cambios importantes en la ingeniería de la marca.
La innovación más interesante aparece en la suspensión, ya que el GLS incluye de serie un sistema de aire con tecnología basada en la nube.
Este sistema analiza el camino hasta 1000 veces por segundo y almacena la información para compartirla con otros vehículos, lo que permite ajustar la dureza antes de enfrentar cualquier irregularidad y mejorar la calidad de marcha de forma anticipada.
