El Jensen Interceptor GTX parece la respuesta británica al Ford Mustang GTD. Tiene motor V8, tracción trasera, una aerodinámica extrema y una potencia capaz de alcanzar los 1.217 CV en su configuración más radical.
Por ahora, se trata de un prototipo desarrollado exclusivamente para circuitos. Sin embargo, su tecnología servirá como base para una futura familia de deportivos homologados para carretera.
Jensen International Automotive recupera así uno de los nombres más emblemáticos de la industria británica con un automóvil completamente nuevo. No es una restauración ni una evolución del Interceptor clásico fabricado entre 1966 y 1976.
El Jensen Interceptor GTX marca el regreso de la marca
Durante los últimos años, Jensen International Automotive centró su actividad en restaurar y modernizar unidades clásicas del Interceptor.
Ahora, la empresa presenta su primer vehículo desarrollado desde cero. El nuevo GTX conserva algunos rasgos del modelo original, como su silueta fastback y la gran luneta posterior, pero adopta una estética mucho más agresiva.
La carrocería fue fabricada artesanalmente en aluminio, mientras que los componentes aerodinámicos utilizan fibra de carbono.
Su enorme alerón trasero, el fondo plano, el difusor y el splitter delantero generan más de 350 kilos de carga aerodinámica. Por tanto, no son simples elementos decorativos.
Un V8 de 6,8 litros con hasta 1.217 CV
Bajo el largo capó se encuentra un motor V8 sobrealimentado de 6,8 litros. El bloque deriva de una unidad LT de General Motors, aunque fue profundamente transformado por Late Model Engines en Texas.
Según Jensen, menos del 20% de sus componentes originales permanecen sin cambios.
El propulsor incorpora piezas internas forjadas, válvulas de titanio, culatas mecanizadas y un compresor volumétrico de 2,65 litros. La gestión electrónica corre a cargo de MoTeC.
En la configuración utilizada por el prototipo entrega 960 bhp, equivalentes a unos 973 CV. Sin embargo, el motor está preparado para desarrollar hasta 1.200 bhp —aproximadamente 1.217 CV— y cerca de 1.500 Nm de par.
Cambio secuencial y tracción trasera
Toda la potencia se dirige hacia las ruedas traseras mediante un eje de transmisión fabricado en fibra de carbono.
El Jensen Interceptor GTX utiliza una caja secuencial Samsonas de seis velocidades colocada en posición transaxle. Esta distribución sitúa la transmisión sobre el eje posterior para mejorar el reparto de pesos.
El conductor puede cambiar de marcha mediante levas instaladas en la columna de dirección o utilizar una palanca situada en la consola central.
Además, un diferencial Wavetrac se encarga de gestionar la entrega de potencia al eje trasero.
Chasis de aluminio y frenos AP Racing
El GTX utiliza un chasis de aluminio unido mediante adhesivos estructurales. Jensen no ha comunicado oficialmente su peso definitivo, pero el empleo de materiales ligeros busca compensar las dimensiones del vehículo y su enorme motor.
La suspensión independiente de doble triángulo incorpora amortiguadores Nitron regulables en tres vías. De esta manera, el conductor puede ajustar el comportamiento del automóvil según las características de cada circuito.
El equipo de frenos fue desarrollado por AP Racing. Utiliza discos flotantes de acero y permite regular el reparto de frenada desde el habitáculo.
Las llantas forjadas Vossen de 20 pulgadas montan neumáticos Michelin Pilot Sport 4S, con una anchura de hasta 345 milímetros en el eje trasero.
Un interior creado exclusivamente para circuitos
El habitáculo deja clara la orientación del Jensen Interceptor GTX. Incluye asientos de competición fabricados en fibra de carbono, arneses de seis puntos y una jaula de seguridad homologada por la FIA.
También dispone de sistema de extinción de incendios y una pantalla MoTeC para mostrar la información esencial del vehículo.
Los cristales convencionales fueron sustituidos por policarbonato para reducir el peso. Además, Jensen eliminó los elementos de confort innecesarios en un automóvil de circuito.
Jensen prepara versiones para carretera
El Interceptor GTX es, por ahora, un prototipo de desarrollo y no está disponible para la venta. La marca tampoco ha confirmado su precio, volumen de producción o calendario comercial.
Su misión será someter el chasis, el motor y los demás componentes a exigentes pruebas en circuito antes de trasladarlos a los futuros modelos de calle.
Jensen planea desarrollar posteriormente un Interceptor GTR homologado para carretera y una versión GT más lujosa. Estas variantes podrían ofrecer cajas manuales o automáticas, cuatro plazas e incluso diferentes configuraciones de carrocería.
Por tanto, el espectacular GTX representa solo el comienzo. Con hasta 1.217 CV disponibles y una conducción deliberadamente analógica, Jensen quiere recuperar su lugar entre los fabricantes británicos de altas prestaciones.

