La verdad es que poder comprarse un coche eléctrico decente por 17.100 euros es algo con lo que hasta hace no tanto no contábamos. Por «decente» quiero decir que no sea un «infracoche». Ese vehículo es el Citroën ë-C3, el eléctrico más barato a la venta, y que como herramienta de transporte cotidiano cumple un papel excelente.
Este Citroën ë-C3, en su versión de batería pequeña, homologa 205 km de autonomía por carga. Esta batería tiene 30 kW de capacidad neta y puede recargarse en corriente alterna a 11 kW de potencia y en corriente continua a 30 kW.
Además, dispone de un motor de 113 CV (potencia de sobra para el cometido del coche) y de un práctico maletero de 310 litros de capacidad, todo ello encerrado en una carrocería de 4,01 metros de largo.
Claro que, en su versión más barata, viene muy limitado de equipamiento; por ejemplo, no cuenta con sistema multimedia, pero es un detalle perdonable si atendemos a su ajustado precio.
