
La electrificación del parque automovilístico europeo avanza a un ritmo cada vez mayor, aunque el motor de combustión aún no ha desaparecido. Siete de cada diez turismos matriculados en junio incorporaban algún tipo de sistema eléctrico, pero la mayoría sigue necesitando gasolina para funcionar, reflejando que la transición hacia la movilidad eléctrica se está produciendo principalmente a través de los vehículos híbridos.
Siete de cada diez coches nuevos ya están electrificados
El mercado europeo continúa acelerando su transformación. Durante junio se matricularon 1.407.332 turismos en la Unión Europea, Reino Unido y los países de la EFTA (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), lo que representa un crecimiento del 13,1% respecto al mismo mes del año anterior.
Del total de vehículos vendidos:
- 70,7% incorporan algún tipo de propulsión eléctrica.
- Los eléctricos puros crecieron un 51%.
- Los híbridos enchufables aumentaron un 22,7%.
- Los híbridos convencionales avanzaron un 17,1%.
- Los modelos de gasolina cayeron un 12,2%.
- Las matriculaciones de diésel descendieron un 16,9%.
La mayoría de los electrificados todavía utiliza gasolina
Aunque el dato confirma el avance de la electrificación, la realidad es que la mayor parte de estos vehículos aún depende de un motor térmico.
Dentro del 70,7% de vehículos electrificados conviven tres tecnologías:
- Eléctricos puros (BEV): funcionan exclusivamente con electricidad.
- Híbridos enchufables (PHEV): permiten recorrer gran parte del día en modo eléctrico, pero conservan un motor de gasolina para trayectos largos.
- Híbridos convencionales (HEV): utilizan pequeños motores eléctricos para reducir el consumo, aunque dependen principalmente del motor de combustión.
Esto significa que Europa no está sustituyendo directamente los coches de gasolina por eléctricos puros, sino avanzando mediante soluciones híbridas.
Uno de cada cuatro coches nuevos ya es completamente eléctrico
Los eléctricos de batería fueron la tecnología que más creció durante junio.
Se matricularon aproximadamente 360.843 vehículos 100% eléctricos, lo que representa el 25,6% del mercado europeo.
Además, los BEV ya se sitúan como la segunda tecnología más vendida en Europa durante 2026, superando por primera vez a los modelos exclusivamente de gasolina.
Entre los mercados con mayor crecimiento destacan:
- Francia (+93,5%).
- Italia (+86,6%).
- Alemania (+78,2%).
- España (+26,5%).
El Tesla Model Y continúa siendo el vehículo eléctrico más vendido del continente.
Los híbridos siguen liderando la transición
Pese al fuerte crecimiento de los eléctricos puros, los híbridos continúan siendo el principal motor del cambio.
Los híbridos enchufables registraron 146.168 matriculaciones, creciendo un 22,7%, gracias a que ofrecen conducción eléctrica diaria sin renunciar a la autonomía del motor de combustión.
Sin embargo, los grandes protagonistas siguen siendo los híbridos convencionales, que alcanzan una cuota del 34,7% del mercado y representan la tecnología electrificada más popular entre los compradores europeos.
Modelos como el Toyota Yaris Cross y el Renault Clio Hybrid continúan encabezando las ventas dentro de esta categoría.
Gasolina y diésel pierden terreno rápidamente
La transición hacia la electrificación también se refleja en el retroceso de las motorizaciones tradicionales.
Mientras el mercado europeo creció un 13,1%, las ventas de vehículos de gasolina descendieron un 12,2% y las de diésel un 16,9%, ampliando aún más la diferencia.
El diésel, que hace apenas una década representaba cerca del 50% de las matriculaciones europeas, apenas mantiene hoy una cuota del 7,5%.
La gasolina conserva una mayor presencia, especialmente entre los vehículos urbanos y de menor precio, aunque continúa perdiendo terreno frente a las distintas tecnologías híbridas.
En conjunto, gasolina y diésel representan ya solo el 29,7% de las matriculaciones acumuladas en la Unión Europea durante 2026.
Europa avanza hacia una electrificación gradual
La evolución del mercado confirma que la movilidad eléctrica continúa ganando peso, aunque la transición no está siguiendo exactamente el camino que Bruselas preveía hace algunos años.
Lejos de un salto directo desde los motores de combustión hacia los vehículos 100% eléctricos, el mercado europeo está apostando por una electrificación progresiva, donde los híbridos desempeñan un papel decisivo mientras la infraestructura de recarga continúa desarrollándose y los eléctricos puros mejoran su competitividad en precio, autonomía y prestaciones.
La tendencia es clara: los coches exclusivamente de gasolina y diésel siguen perdiendo protagonismo, mientras la electrificación se consolida como la nueva norma del mercado automovilístico europeo.
