Fernando Alonso matizó sus críticas al reglamento técnico de la Fórmula 1 2026 y lanzó un mensaje optimista sobre el futuro de la categoría. El piloto de Aston Martin sostiene que el rendimiento siempre ha dependido en gran medida de los equipos, aunque considera necesario revisar la gestión de la energía eléctrica.
La nueva generación de unidades de potencia incrementó el protagonismo de las baterías y abrió un debate sobre el margen de intervención que conservan los pilotos durante las carreras.
El coche siempre ha marcado diferencias
Alonso rechazó la idea de que el nuevo reglamento haya eliminado repentinamente la influencia del piloto. Según explicó, a lo largo de la historia de la F1 cada equipo ha desarrollado tecnologías y filosofías capaces de generar diferencias importantes entre los monoplazas.
El asturiano recordó que, incluso durante las épocas con control de tracción y otras ayudas, algunos coches respondían mejor que otros al acelerar a la salida de las curvas.
También utilizó las arrancadas como ejemplo. Durante sus 25 años en la categoría, Alonso ha competido con distintos reglamentos y ha observado cómo los dos vehículos de una misma escudería podían destacar o sufrir en las salidas.
Para el español, estos patrones demuestran que el resultado no depende exclusivamente de la técnica individual con el embrague o el acelerador.
Alonso pide revisar la gestión de las baterías
Aunque defiende el peso histórico de los equipos, el bicampeón reconoce que las unidades de potencia de 2026 presentan aspectos que necesitan ajustes.
La gestión y disponibilidad de la energía eléctrica han generado críticas durante la primera temporada del nuevo ciclo técnico. Los pilotos deben adaptar su conducción a la carga de la batería y a los momentos en los que el monoplaza puede entregar toda su potencia.
Alonso considera que la FIA y los equipos comprenden el problema y ya trabajan para mejorar el equilibrio entre la parte eléctrica y el motor de combustión.
La Fórmula 1 ya estudia cambios
El piloto destacó que, pese a encontrarse todavía en el primer año del reglamento, la categoría ya debate las características de los motores que podría utilizar a partir de 2030 o 2031.
También señaló que se aprobaron modificaciones para ajustar la relación entre la potencia eléctrica y la procedente de la combustión en la siguiente temporada.
Estos movimientos demuestran, según Alonso, que la Fórmula 1 reconoce las limitaciones actuales y está dispuesta a corregirlas.
Un mensaje optimista para el futuro
Después de mostrarse crítico con el funcionamiento inicial de los nuevos monoplazas, Alonso confía en que la evolución técnica permita ofrecer una competición más equilibrada y comprensible.
El representante de Aston Martin cree que la experiencia acumulada durante 2026 ayudará a definir mejor cómo deben funcionar los motores y qué características necesitan los coches.
“Soy optimista respecto al futuro: creo que las cosas mejorarán”, afirmó durante el Gran Premio de Hungría.
Con información de Motorsport.com.

