Alonso y Sainz en Singapur cerraron un fin de semana marcado por problemas técnicos y falta de ritmo. Carlos Sainz terminó en la decimocuarta posición con Williams, mientras que Fernando Alonso fue decimosexto con Aston Martin tras salir desde el pit lane.
Marina Bay representaba una oportunidad para ambos pilotos, al tratarse de un circuito donde esperaban que la potencia del motor tuviera menos peso. Sin embargo, las dificultades con la entrega de energía y el rendimiento de sus monoplazas frustraron sus opciones de puntuar.
Sainz pierde terreno tras una buena salida
Carlos Sainz comenzó la carrera desde la decimotercera posición y apostó por los neumáticos blandos para ganar puestos en los primeros metros. La estrategia inicial funcionó: el madrileño consiguió situarse décimo y entrar provisionalmente en la zona de puntos.
Pero los problemas con la batería durante las primeras cinco vueltas le hicieron perder terreno. Cuando la situación se estabilizó, el Williams tampoco mostró el ritmo necesario para mantener aquella posición.
Sainz reconoció que, incluso sin esa incidencia, habría sido difícil contener a sus rivales durante el resto de la prueba.
Williams acumula dificultades durante el fin de semana
La carrera fue el último capítulo de una cita complicada para el español. Su clasificación para el sprint estuvo condicionada por un error humano reconocido por la FIA que alteró el orden de la SQ1 y le dejó sin un nuevo intento.
En la clasificación del Gran Premio, tampoco pudo completar una última vuelta rápida al determinarse que no había cruzado la línea de meta a tiempo.
Sainz expresó su malestar por varias decisiones deportivas, incluida la ausencia de una sanción a Nico Hülkenberg por una acción que consideró una obstrucción. No obstante, admitió que las limitaciones del coche seguían siendo el principal obstáculo para alcanzar los puntos.
Alonso y Sainz en Singapur: expectativas frustradas
Para Fernando Alonso, la decepción estuvo ligada a las expectativas de Aston Martin. El equipo había señalado esta carrera como una oportunidad desde la introducción de mejoras en Hungría.
Sin embargo, el rendimiento de la unidad de potencia Honda condicionó el fin de semana. Alonso llegó a valorar la retirada durante el sprint y afrontó la carrera principal desde el pit lane.
Durante el Gran Premio, el asturiano describió problemas con el despliegue de energía: la potencia no siempre llegaba en el momento o en el lugar adecuado, lo que dificultaba tanto los ataques como la defensa de posición.
Aston Martin debe resolver la respuesta del motor
Alonso también señaló dificultades de subviraje que el equipo no logró corregir. A ellas se sumaron problemas de manejabilidad y retraso en la respuesta del turbo.
El piloto considera necesario comprender estas limitaciones antes de las siguientes citas, especialmente en circuitos con curvas lentas como México y en trazados urbanos como Las Vegas.
Williams y Aston Martin afrontan así la siguiente parte del calendario con trabajo pendiente. Sainz busca mejorar la ejecución del equipo y recuperar competitividad, mientras Alonso reclama soluciones que permitan aprovechar mejor el potencial de su monoplaza.

