Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

El toque entre Sainz y Alonso marcó una carrera complicada para los pilotos españoles en el estreno del Madring. Carlos Sainz recibió una penalización de cinco segundos por el incidente, pero discrepó de la decisión y señaló las dificultades de la curva y los daños que ya arrastraba su Williams.

El madrileño terminó abandonando en la vuelta 43. Su retirada estuvo vinculada al deterioro del coche tras el contacto con Yuki Tsunoda en la salida, según explicó el piloto. Williams confirmó que los daños de la primera vuelta condicionaron su carrera.

El toque entre Sainz y Alonso provoca una sanción

El contacto entre los dos españoles se produjo en la curva 5 y dejó daños en el alerón del Aston Martin de Alonso. Sainz recibió cinco segundos de penalización.

Tras la carrera, el piloto de Williams expresó su desacuerdo: «Me impusieran una sanción, como siempre pasa en estos casos», afirmó al comentar la intervención de Alonso por radio.

Sainz vinculó la decisión con las quejas del asturiano. Esa explicación corresponde a su valoración del incidente; no constituye una confirmación del motivo por el que los comisarios decidieron sancionarlo.

Sainz señala la curva y la inestabilidad del Williams

El madrileño explicó que tenía dificultades para controlar un coche que ya estaba dañado. Según su versión, la falta de estabilidad complicaba mantener la trayectoria.

«Tenía muy poca estabilidad, y era muy complicado mantener el coche en pista», señaló.

También sostuvo que la configuración de la curva dejaba poco espacio para dos monoplazas. Añadió que debía concentrarse en los cambios de dirección y que no consideraba que Alonso estuviera completamente a su lado.

Su explicación sitúa el incidente en una combinación de espacio reducido y problemas de comportamiento del Williams.

El contacto con Tsunoda condicionó la carrera

Antes del toque con Alonso, Sainz había sufrido un contacto con el Racing Bulls de Yuki Tsunoda en la primera curva.

El piloto reconoció que intentó arriesgar para recuperar posiciones desde el fondo de la parrilla. Explicó que la fuerte reducción de velocidad del grupo lo sorprendió y terminó provocando el golpe.

Aunque describió el contacto como leve, sus consecuencias afectaron al rendimiento del monoplaza. Desde entonces, aseguró que sufrió especialmente con el tren trasero.

Williams también señaló los daños iniciales como un factor determinante en una jornada que terminó con Alex Albon en la decimoquinta posición y Sainz retirado.

Una carrera sin margen para alcanzar los puntos

Sainz consideró que, incluso sin los incidentes, el rendimiento disponible difícilmente le habría permitido luchar por los puntos.

En su valoración, acabar alrededor del puesto 15 o 16 habría sido el mejor resultado posible. Por eso, su frustración también estuvo relacionada con la falta de competitividad del Williams en el circuito madrileño.

El piloto calificó el fin de semana como un paso atrás y mostró su preocupación por la diferencia respecto a Haas. Ahora espera que las mejoras previstas para Bakú ayuden a recuperar rendimiento.

El apoyo de Madrid, lo positivo del fin de semana

Pese al abandono y la polémica por el toque entre Sainz y Alonso, el madrileño destacó el respaldo de los aficionados.

Agradeció el ambiente y el apoyo recibido durante su primera carrera de Fórmula 1 en casa. También expresó su deseo de regresar el próximo año con un coche que le permita competir por posiciones más altas.

El estreno del Madring dejó así una jornada difícil para Sainz: daños desde la salida, una sanción que cuestionó y una retirada antes de completar la prueba.