Un antiguo responsable del programa de pruebas del sistema Full Self-Driving asegura que llegó a supervisar hasta 38 vehículos, trabajando entre 60 y 80 horas semanales antes de ser despedido tras denunciar la situación.
Tesla enfrenta una nueva demanda laboral presentada por un exgerente de operaciones que participó en las pruebas del sistema Full Self-Driving (FSD) y del programa de robotaxis de la compañía en Houston, Estados Unidos. El extrabajador sostiene que la carga de trabajo impuesta por la empresa superaba ampliamente sus propios protocolos internos de seguridad y terminó afectando gravemente su salud física y mental.
La denuncia se refiere a hechos ocurridos entre 2024 y 2025, cuando Tesla aceleraba el desarrollo de su tecnología de conducción asistida como parte de su estrategia para desplegar una futura red de robotaxis autónomos.
El exgerente asegura que supervisaba más del doble de vehículos permitidos
Según la demanda, Tesla establece internamente una proporción aproximada de 15 vehículos por cada gerente de operaciones encargado de supervisar las pruebas del sistema Full Self-Driving.
Sin embargo, el exresponsable afirma que llegó a controlar hasta 38 vehículos simultáneamente durante los ensayos realizados en Houston, muy por encima de la carga de trabajo prevista por la propia compañía.
Entre sus responsabilidades figuraban la revisión de grabaciones de las cámaras de cada vehículo, el análisis de incidentes, las inspecciones periódicas y la coordinación de las operaciones durante las pruebas.
Jornadas de hasta 80 horas semanales
El demandante sostiene que tanto él como parte del equipo de conductores de pruebas trabajaban entre 60 y 80 horas por semana, incluyendo turnos nocturnos y guardias durante los fines de semana.
En los documentos judiciales afirma que el exceso de trabajo terminó afectando seriamente su bienestar.
«Trataba de no perder la cabeza de no poder dormir o comer», señala en la demanda.
El exgerente asegura que solicitó apoyo adicional y posteriormente una baja laboral debido al desgaste físico y psicológico, pero afirma que sus peticiones no fueron atendidas.
Un accidente durante las pruebas agravó la situación
La demanda también menciona un incidente ocurrido el 30 de marzo de 2025, cuando uno de los vehículos de prueba atropelló a un peatón mientras operaba con el sistema en evaluación.
El exempleado afirma que fue alertado de madrugada y acudió inmediatamente al lugar del accidente, aunque asegura que apenas recuerda lo sucedido debido al agotamiento acumulado tras varios meses de sobrecarga laboral.
El despido llegó semanas después
Según la versión presentada ante los tribunales, Tesla rescindió su contrato el 1 de mayo de 2025, argumentando que no había delegado correctamente sus funciones.
El demandante sostiene que, tras su salida, la compañía incorporó personal adicional para realizar las tareas que durante meses habían recaído sobre una sola persona, lo que, a su juicio, demuestra que la carga de trabajo era excesiva.
Asimismo, considera que su despido podría estar relacionado con las quejas internas que había presentado sobre las condiciones de trabajo y la seguridad del programa.
El caso podría influir en el debate sobre el Full Self-Driving
Más allá del conflicto laboral, el proceso judicial podría tener implicaciones para el desarrollo internacional del sistema Full Self-Driving.
Tesla continúa trabajando para ampliar la aprobación regulatoria de esta tecnología en distintos mercados, incluida Europa, donde las autoridades analizan cuidadosamente los requisitos de seguridad antes de autorizar funciones avanzadas de conducción asistida.
Aunque la demanda aún deberá resolverse en los tribunales y Tesla no ha sido declarada responsable de las acusaciones presentadas, el caso vuelve a situar bajo el foco las condiciones de desarrollo y validación de las tecnologías de conducción automatizada.

