Volkswagen está en una crisis sin precedentes y no se mueve de su plan: 50.000 trabajadores, a la calle. / motorpasion.com
Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

El Grupo Volkswagen está inmerso en una de las mayores transformaciones de su historia. El fabricante alemán ha confirmado que avanza en un ambicioso plan de reestructuración que contempla la eliminación de hasta 50.000 puestos de trabajo en Alemania antes de 2030 y una drástica reducción de su capacidad productiva, con el objetivo de adaptarse a un mercado automovilístico cada vez más competitivo y desafiante.

La compañía ya ha acordado la salida de más de 28.000 empleados y prevé que solo durante este año cerca de 19.000 trabajadores abandonen la empresa. El ajuste afecta a varias de las principales divisiones del grupo, incluyendo Volkswagen, Audi, Porsche y la unidad de software Cariad.

Detrás de esta decisión se encuentra una combinación de factores que está presionando los resultados del fabricante europeo. La desaceleración de la demanda global, el exceso de capacidad industrial, el aumento de los costes operativos y el avance de los fabricantes chinos están obligando a las grandes marcas tradicionales a replantear sus estrategias de negocio.

Además del ajuste laboral, Volkswagen ha decidido reducir significativamente su capacidad de producción. Antes de la pandemia, el grupo estaba preparado para fabricar más de 12 millones de vehículos al año. Sin embargo, la nueva realidad del mercado ha llevado a la compañía a fijar como objetivo una producción cercana a los 9 millones de unidades anuales, lo que supone una reducción de aproximadamente tres millones de vehículos.

Durante los últimos dos años, el fabricante ya ha eliminado capacidad equivalente a dos millones de automóviles en Europa y China. Aun así, los planes de ajuste continúan con nuevos recortes previstos tanto en el mercado chino como en varias instalaciones europeas.

Según el consejero delegado del grupo, Oliver Blume, las medidas adoptadas hasta ahora han permitido generar ahorros cercanos a los 1.000 millones de euros y reducir más de un 20% los costes de fabricación en Alemania. Sin embargo, la compañía reconoce que estos avances se han visto parcialmente neutralizados por el complejo entorno económico internacional.

Volkswagen también está simplificando su estructura empresarial mediante la reducción de plataformas, la optimización de procesos industriales y una mayor autonomía para sus regiones operativas. No obstante, la dirección admite que podrían ser necesarias nuevas medidas durante los próximos meses para garantizar la rentabilidad futura del grupo y mantener su competitividad en un sector que atraviesa una profunda transformación tecnológica y comercial.