El motor rotativo Mazda evoluciona con dos rotores, turbo y nuevas soluciones para reducir emisiones. Una patente abre la puerta a futuros coches.
Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

Una patente describe un motor rotativo Mazda con dos rotores, turbocompresor y un sistema de recirculación de gases que podría impulsar directamente un vehículo.

El motor rotativo Mazda continúa evolucionando cuando gran parte de la industria automovilística concentra sus esfuerzos en la electrificación. La compañía japonesa trabaja en nuevas aplicaciones para esta tecnología, que ya utiliza como generador eléctrico y que, en el futuro, podría volver a impulsar directamente las ruedas de un automóvil.

Una solicitud de patente describe un propulsor de dos rotores con turbocompresor y una solución técnica destinada a mejorar la gestión térmica y las emisiones. Aunque el documento no confirma un modelo de producción, sí indica que Mazda estudia alternativas más ambiciosas que el actual sistema empleado en el MX-30.

La posibilidad entusiasma especialmente a los seguidores de deportivos históricos como el RX-7 y el RX-8.

El motor rotativo Mazda ya regresó con el MX-30

Mazda reanudó en 2023 la producción de vehículos equipados con motores rotativos, después de una interrupción iniciada con la desaparición del RX-8 en 2012.

El regreso se materializó en el Mazda MX-30 e-Skyactiv R-EV, un híbrido enchufable que utiliza un motor rotativo 8C de un solo rotor como generador de electricidad.

A diferencia de los deportivos RX, este motor no mueve directamente las ruedas. Su función consiste en producir energía para alimentar el sistema eléctrico y prolongar la autonomía del vehículo.

El modelo incorpora una batería de 17,8 kWh, una autonomía eléctrica homologada de 85 kilómetros y un depósito de gasolina de 50 litros.

Cuando disminuye la carga de la batería, el propulsor rotativo entra en funcionamiento para generar electricidad. Las ruedas, sin embargo, reciben su impulso exclusivamente del motor eléctrico.

Esta configuración permite aprovechar el tamaño compacto del motor rotativo y mantenerlo dentro de un régimen de funcionamiento más controlado.

Una patente plantea un motor rotativo de dos rotores y turbo

La nueva solicitud de patente describe una configuración más cercana a la que tradicionalmente se asocia con los deportivos de Mazda.

El diseño contempla un motor rotativo de dos rotores equipado con turbocompresor y un sistema de recirculación de gases de escape, conocido como EGR.

La documentación considera dos posibles aplicaciones: generar electricidad o producir fuerza para mover directamente el vehículo.

Esta segunda posibilidad abre la puerta a una arquitectura diferente de la empleada actualmente en el MX-30 e-Skyactiv R-EV.

Sin embargo, la existencia de una patente no garantiza que Mazda vaya a fabricar un deportivo con esta configuración ni confirma el lanzamiento de un sucesor para el RX-8.

Lo que sí demuestra es que la compañía continúa investigando soluciones para ampliar las posibilidades de esta tecnología.

Cómo funciona la nueva propuesta técnica de Mazda

El sistema descrito separa los gases de escape mediante puertos laterales y periféricos.

Los gases más calientes y energéticos procedentes de los puertos laterales se utilizan para alimentar la turbina del turbocompresor.

Por otro lado, parte de los gases relativamente más fríos procedentes de los puertos periféricos se redirige hacia la admisión mediante el sistema EGR.

El conducto atraviesa una carcasa lateral refrigerada del motor, que actúa como una primera etapa de enfriamiento.

Después, los gases pasan por un intercambiador externo de menor tamaño antes de reincorporarse al sistema de admisión.

Esta configuración busca controlar mejor las temperaturas, reducir el espacio necesario para los componentes y mejorar el comportamiento del motor cuando funciona con cargas elevadas.

El motor rotativo Mazda busca reducir consumo y emisiones

Los motores rotativos han despertado interés durante décadas por su funcionamiento suave, sus dimensiones compactas y su elevada capacidad para girar a altas revoluciones.

Sin embargo, también presentan dificultades relacionadas con el consumo de combustible, las emisiones y la gestión de las temperaturas.

La propuesta de Mazda pretende abordar parte de estos desafíos mediante una recirculación de gases más eficiente.

El sistema podría reducir la temperatura de escape y proteger los catalizadores sin depender tanto de mezclas especialmente ricas en gasolina.

Si estas soluciones funcionan en condiciones reales, permitirían mejorar la eficiencia del motor y facilitar su adaptación a normativas ambientales cada vez más exigentes.

En cualquier caso, el rendimiento final dependerá de cómo evolucione el desarrollo y de su posible aplicación en un vehículo de producción.

Mazda reactivó un equipo dedicado al motor rotativo

En febrero de 2024, Mazda recuperó un grupo específico de desarrollo del motor rotativo después de casi seis años.

El equipo está formado por 36 ingenieros encargados de estudiar nuevas aplicaciones, mejorar la eficiencia y adaptar la tecnología a las normativas de los principales mercados.

Entre las líneas de investigación también figura la compatibilidad con combustibles neutros en carbono, incluidos biocombustibles y combustibles sintéticos.

El objetivo es explorar distintas formas de integrar esta arquitectura dentro de sistemas electrificados y futuras estrategias de reducción de emisiones.

La compañía considera que las dimensiones compactas del motor rotativo pueden facilitar su incorporación en vehículos híbridos y eléctricos de autonomía extendida.

El Mazda Iconic SP mantiene vivo el interés por un deportivo

Mazda también ha presentado el Iconic SP, un prototipo deportivo que incorpora un sistema eléctrico asistido por un motor rotativo de dos rotores.

Este modelo conceptual muestra que la marca continúa asociando la tecnología rotativa con vehículos de orientación deportiva.

No obstante, el prototipo no confirma que vaya a comercializarse ni garantiza que su configuración llegue sin modificaciones a un automóvil de producción.

Por ahora, Mazda mantiene abiertas diferentes posibilidades: utilizar el rotativo como generador, integrarlo en un híbrido de altas prestaciones o desarrollar una aplicación que permita impulsar directamente un vehículo.

Lo concreto es que la compañía sigue dedicando recursos a perfeccionar una tecnología que parecía destinada a desaparecer. Y mientras continúe ese trabajo, la posibilidad de un nuevo deportivo rotativo seguirá sobre la mesa.