Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

La DGT recuerda que un portaequipajes mal instalado o una carga mal asegurada no solo pone en riesgo la seguridad vial, sino que también puede derivar en una sanción económica.

Con la llegada de las vacaciones de verano, miles de conductores recurren a los cofres de techo para ganar espacio en el vehículo. Sin embargo, un detalle que muchos pasan por alto antes de emprender el viaje puede salir caro. La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte que instalar incorrectamente este accesorio o transportar la carga de forma inadecuada puede acarrear multas de hasta 200 euros, además de comprometer la estabilidad del automóvil.

Aunque el cofre de techo se ha convertido en un aliado habitual para las familias que viajan con mucho equipaje, no basta con colocarlo sobre las barras y llenarlo de maletas. Su montaje debe seguir las indicaciones del fabricante y la carga debe quedar perfectamente distribuida y asegurada para evitar desplazamientos durante la marcha.

La instalación también influye en la seguridad

Uno de los errores más frecuentes consiste en superar el peso máximo recomendado o distribuir la carga de forma incorrecta. Esto altera el centro de gravedad del vehículo, aumenta la distancia de frenado y modifica su comportamiento en curvas, especialmente cuando se circula por autopistas o con viento lateral.

La DGT insiste en que tanto el cofre como las barras portaequipajes deben estar correctamente fijados antes de iniciar el viaje. Además, recomienda revisar periódicamente las sujeciones durante los desplazamientos largos, ya que las vibraciones pueden aflojarlas con el paso de los kilómetros.

Más consumo y menor velocidad

Instalar un cofre de techo también tiene un impacto en el consumo de combustible y en la eficiencia del vehículo. Al aumentar la resistencia aerodinámica, el motor necesita realizar un mayor esfuerzo, especialmente a velocidades elevadas.

Por ese motivo, los expertos aconsejan adaptar la conducción, evitar aceleraciones bruscas y respetar los límites de velocidad, especialmente cuando el vehículo circula completamente cargado.

Antes de salir de viaje, conviene comprobar que el equipaje no sobresalga del cofre, que todas las fijaciones estén correctamente ajustadas y que no se supere la carga máxima autorizada por el fabricante del vehículo y del propio accesorio.