Los todoterrenos con reductora, chasis de largueros y auténticas capacidades fuera del asfalto parecían destinados a convertirse en productos exclusivos. Sin embargo, la llegada de nuevas marcas está ampliando nuevamente una oferta dominada durante años por modelos de precio elevado.
Una de las alternativas más llamativas es el BAW 212, conocido también en España como Yudo 6 o Yooudooo 6. Este 4×4 combina una estética retro con motores de gasolina y diésel, cambio automático, reductora de serie y precios que comienzan en 39.900 euros.
Un todoterreno clásico alejado de los SUV
El BAW 212 mantiene una configuración tradicional diseñada para circular fuera del asfalto. Utiliza un chasis de largueros y travesaños, una solución más resistente para afrontar terrenos complicados, transportar cargas y soportar un uso intensivo.
También incorpora un sistema de tracción total con reductora y bloqueo del diferencial central. Estos elementos permiten avanzar a baja velocidad con mayor control y multiplicar la fuerza disponible cuando el vehículo se enfrenta a pendientes pronunciadas, barro, arena o superficies rocosas.
Su carrocería presenta formas rectas, pasos de rueda prominentes y una imagen inspirada en los todoterrenos clásicos. La versión Navigator refuerza todavía más ese estilo con un frontal que recuerda al Toyota Land Cruiser Serie 70.
Motor de gasolina con 217 CV
La primera opción mecánica utiliza un motor de gasolina de cuatro cilindros, 2,0 litros y turbocompresor. Desarrolla 217 CV y entrega un par máximo de 380 Nm.
El propulsor está asociado a una transmisión automática de ocho velocidades y al sistema de tracción total con reductora.
Sus prestaciones son suficientes para mover con solvencia el conjunto, aunque su consumo resulta elevado. La cifra media declarada se sitúa alrededor de los 11 litros cada 100 kilómetros.
Esta versión puede resultar interesante para conductores que realicen pocos kilómetros al año o busquen una respuesta más potente sin asumir el mayor precio inicial del diésel.
Un diésel de 165 CV para reducir el consumo
La segunda alternativa monta un motor diésel 2.0 turbo con 165 CV y 410 Nm de par máximo. También utiliza una caja automática de ocho velocidades, reductora y tracción total.
Su principal ventaja es el consumo. El fabricante anuncia una media aproximada de 7,6 litros cada 100 kilómetros, considerablemente inferior a la registrada por la versión de gasolina.
Ambas motorizaciones reciben la etiqueta ambiental C de la Dirección General de Tráfico. Por tanto, no cuentan con las ventajas de acceso y estacionamiento reservadas a los vehículos con distintivos ECO o Cero.
Dos versiones con diferentes capacidades todoterreno
El BAW 212 está disponible con los niveles de acabado Adventurer y Navigator. Las diferencias no se limitan al equipamiento, ya que también afectan a sus dimensiones y aptitudes fuera del asfalto.
| Característica | Adventurer | Navigator |
|---|---|---|
| Altura libre al suelo | 235 mm | 256 mm |
| Ángulo de ataque | 40º | 43º |
| Ángulo de salida | 36º | 39º |
| Ángulo ventral | 23,6º | 28,1º |
| Capacidad de vadeo | 850 mm | 910 mm |
| Neumáticos | 265/70 R17 HT | 285/70 R17 AT |
La versión Navigator ofrece una distancia libre al suelo de 256 milímetros y puede atravesar zonas de agua con una profundidad máxima declarada de 910 milímetros.
Sus mejores ángulos de ataque, salida y ventral también reducen el riesgo de golpear la carrocería o los bajos durante la circulación por obstáculos pronunciados.
Reductora y bloqueo central desde la versión de acceso
El acabado Adventurer ya incluye reductora, bloqueo del diferencial central y diferentes modos de conducción.
Su equipamiento incorpora faros LED inteligentes, control de crucero con limitador, asistente de arranque en pendientes y control de descensos.
También ofrece sensores de estacionamiento delanteros y traseros, cámara con visión de 360 grados, sensor de lluvia y faros antiniebla.
Entre sus elementos de confort se encuentran el techo solar eléctrico, la tapicería de piel sintética, los asientos delanteros eléctricos, ventilados y calefactables, y el acceso y arranque sin llave.
La dotación se completa con instrumentación digital, pantalla multimedia, radio DAB, Bluetooth, duplicación de la pantalla del teléfono, carga inalámbrica, llantas de 17 pulgadas, freno de estacionamiento eléctrico y enganche para remolque.
La versión Navigator mejora sus capacidades
El acabado Navigator está pensado para quienes buscan utilizar el vehículo con mayor frecuencia fuera de la carretera.
Esta versión añade bloqueo del diferencial delantero, snorkel, neumáticos todoterreno y una mayor altura libre al suelo. También incorpora un amortiguador adicional destinado a mejorar el control de la dirección sobre terrenos irregulares.
Los neumáticos 285/70 R17 ofrecen un perfil más adecuado para circular sobre barro, piedras y superficies con poca adherencia.
A estas mejoras se suma una estética propia que refuerza la imagen clásica del modelo y lo diferencia claramente de la versión Adventurer.
Desde 39.900 euros en España
El BAW 212 de gasolina con acabado Adventurer parte de 39.900 euros, sin descuentos aplicados.
La versión diésel eleva su precio hasta los 43.450 euros, mientras que el acabado Navigator alcanza los 49.108 euros.
Estas tarifas lo sitúan aproximadamente 30.000 euros por debajo del Toyota Land Cruiser disponible en España. No obstante, la diferencia de precio también responde a importantes diferencias de producto.
El Toyota ofrece una mecánica diésel con hibridación ligera, una presentación más cuidada, una red comercial consolidada y un conjunto más amplio de sistemas de seguridad y asistencia a la conducción.
El BAW 212 no pretende igualarlo en todos los apartados. Su principal atractivo reside en ofrecer las características esenciales de un todoterreno tradicional por un precio considerablemente inferior.
Una alternativa para quienes realmente necesitan un 4×4
El BAW 212 es una propuesta dirigida a conductores que priorizan la reductora, la resistencia del chasis y las capacidades fuera del asfalto por encima de la sofisticación habitual de los SUV.
Su precio competitivo, el amplio equipamiento de serie y la posibilidad de elegir entre gasolina y diésel lo convierten en una alternativa interesante.
Antes de comprarlo, conviene valorar aspectos como la red de servicio disponible, el suministro de repuestos, el valor de reventa y el nivel de seguridad frente a modelos más consolidados.
Aun con estas consideraciones, encontrar un todoterreno nuevo con reductora, bloqueo central y chasis de largueros desde 39.900 euros resulta cada vez menos habitual.
