El proyecto de SAIC Motor para instalar una fábrica de vehículos MG en Ferrol ha recibido el respaldo del Ministerio de Defensa, pese a las advertencias planteadas por organismos españoles sobre los posibles riesgos asociados con su proximidad a instalaciones militares estratégicas.
La planta estaría ubicada en el puerto exterior de Ferrol, aproximadamente a cinco kilómetros del arsenal naval y del astillero militar de Navantia. Esta cercanía motivó análisis del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y del propio Ministerio de Defensa dentro del procedimiento de evaluación de inversiones extranjeras.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, comunicó al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, que su departamento apoyará el proyecto cuando llegue al Consejo de Ministros. Sin embargo, su autorización podría quedar sujeta a condiciones especiales de seguridad.
La proximidad a la Armada genera preocupación
En el arsenal naval de Ferrol tienen su base las cinco fragatas F-100 de la clase Álvaro de Bazán y dos buques de aprovisionamiento en combate. En sus inmediaciones también opera Navantia, encargada de construir y mantener buques militares para España y otros países.
Las reservas no están relacionadas directamente con la fabricación de automóviles, sino con la presencia permanente de una compañía controlada por el Estado chino cerca de instalaciones sensibles y desde una ubicación que permitiría observar movimientos navales.
Defensa sostiene que actualmente no existen pruebas de que SAIC haya intentado acceder a información militar y asegura que lleva meses participando en las negociaciones. Los informes de seguridad forman parte del análisis habitual de las grandes inversiones extranjeras y no implican automáticamente el bloqueo de una operación.
La autorización definitiva podría incluir restricciones sobre las instalaciones, las comunicaciones, el personal, los sistemas informáticos y el tratamiento de datos.
SAIC invertiría inicialmente 200 millones de euros
El fabricante chino contempla una inversión inicial cercana a los 200 millones de euros y prevé comenzar las obras en 2027, siempre que consiga todas las autorizaciones. La producción debería iniciarse antes de finalizar 2028.
La primera fase permitiría crear alrededor de 1.000 empleos directos, además de puestos indirectos relacionados con los proveedores y la actividad logística. En una segunda etapa, la planta podría alcanzar una capacidad de 120.000 vehículos anuales.
Esta cifra equivale aproximadamente al 40 % de los más de 300.000 automóviles vendidos por MG en Europa durante 2025. No obstante, todavía no se conocen los modelos que se producirán en Ferrol ni el porcentaje de componentes que procederá de proveedores europeos.
MG busca reducir el impacto de los aranceles europeos
La fabricación en España permitiría a SAIC disminuir su dependencia de las importaciones procedentes de China y responder con mayor rapidez a la demanda del mercado europeo.
Los vehículos eléctricos de SAIC fabricados en China están sujetos en la Unión Europea a un derecho compensatorio del 35,3 %, al que se añade el arancel ordinario del 10 %. El gravamen conjunto alcanza así el 45,3 %, el más elevado aplicado por Bruselas entre los grandes fabricantes chinos investigados por posibles subvenciones estatales.
Producir los vehículos dentro de la Unión Europea ayudaría a MG a evitar el recargo aplicado a los automóviles terminados en China, aunque el tratamiento arancelario también dependerá del origen de sus componentes.
Ferrol se convertiría así en una pieza estratégica para la expansión europea de MG, siempre que el proyecto supere la evaluación gubernamental y cumpla las condiciones de seguridad que establezcan las autoridades.
