
El motociclismo celebra este año el 50 aniversario del primer campeonato mundial conquistado por Barry Sheene y Suzuki en la categoría de 500 cc, una alianza que marcó una época y ayudó a consolidar a la marca japonesa entre las grandes referencias de la máxima categoría.
El histórico título llegó el 25 de julio de 1976, tras la victoria de Sheene en el Gran Premio de Suecia, un resultado que aseguró matemáticamente tanto su primer campeonato como el primero de Suzuki en la categoría reina.
Una temporada prácticamente perfecta
Barry Sheene firmó una campaña extraordinaria en 1976. Disputó únicamente seis carreras, pero ganó cinco de ellas, imponiéndose en Francia, Austria, Italia, Países Bajos y Suecia.
Su única derrota llegó en Bélgica, donde fue superado por su compañero de equipo, John Williams, en la última vuelta. Aun así, la ventaja acumulada durante la temporada le permitió llegar a Anderstorp con el título al alcance de la mano.
Tras superar diversos problemas mecánicos en los entrenamientos, Sheene salió desde la primera fila y dominó la carrera con autoridad, cruzando la meta con 34 segundos de ventaja sobre su perseguidor más cercano.
El nacimiento de una leyenda
El éxito de 1976 fue la culminación de varios años de trabajo entre el piloto británico y Suzuki.
Sheene ya había brillado con la marca en la categoría de 125 cc antes de dar el salto a 500 cc en 1974, donde contribuyó activamente al desarrollo de la Suzuki RG500, una revolucionaria motocicleta de dos tiempos y cuatro cilindros que se convertiría en una referencia del campeonato.
Un grave accidente antes de tocar la gloria
La carrera de Sheene estuvo cerca de terminar prematuramente en 1975, cuando sufrió un espectacular accidente durante los entrenamientos de las 200 Millas de Daytona.
El piloto británico sobrevivió a una caída ocurrida a casi 300 km/h, en la que sufrió múltiples fracturas. Apenas cuatro meses después regresó a la competición y consiguió su primera victoria en la categoría reina en el histórico circuito de Assen, derrotando al legendario Giacomo Agostini.
Ese triunfo confirmó que Sheene estaba preparado para luchar por el campeonato.
Dos títulos consecutivos para Suzuki
La sociedad entre Barry Sheene y Suzuki volvió a dominar el Mundial en 1977, temporada en la que lograron un segundo campeonato consecutivo gracias a seis victorias y ocho podios en nueve carreras.
Hasta 1979, ambos sumaron numerosas victorias y consolidaron una de las etapas más exitosas de la marca japonesa en el Mundial de 500 cc.
Posteriormente, Sheene fichó por Yamaha, donde obtuvo su última victoria en un Gran Premio en Suecia en 1981. Se retiró definitivamente al finalizar la temporada 1984, dejando un legado que aún hoy lo mantiene entre las grandes leyendas de la historia de MotoGP.
