Mattia Binotto defiende que los futuros motores de Fórmula 1 mantengan la eficiencia y la turboalimentación mientras la FIA prepara la normativa para 2030.
Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

El responsable del proyecto de Audi en la F1 asegura que la eficiencia seguirá siendo una prioridad mientras avanzan las negociaciones sobre la futura normativa de motores

Audi mantiene firme su postura en el debate sobre el futuro de los motores de la Fórmula 1. El director del proyecto de la marca alemana en la máxima categoría, Mattia Binotto, reiteró que la eficiencia deberá seguir siendo uno de los pilares de la nueva generación de unidades de potencia prevista para 2030 o 2031, al tiempo que defendió la continuidad de la turboalimentación como parte esencial del reglamento técnico.

Las declaraciones del exdirector de Ferrari llegan en un momento en el que la FIA y la Fórmula 1 trabajan junto a los fabricantes para definir las características de la próxima normativa de motores, que podría entrar en vigor incluso antes de lo previsto.

Audi apuesta por mantener los motores turbo

Uno de los principales puntos de debate gira en torno a la posible eliminación de los turbocompresores en favor de una arquitectura más simple y económica.

Sin embargo, Audi considera que la turboalimentación sigue siendo una tecnología clave tanto para la competición como para el desarrollo de sus vehículos de producción.

La marca de los cuatro aros utiliza motores turbo en gran parte de su gama comercial y recientemente presentó el Audi Nuvolari Concept, equipado con un motor V8 biturbo, una muestra de la dirección tecnológica que defiende para el futuro de la Fórmula 1.

Binotto: «La eficiencia siempre ha sido una prioridad para Audi»

En declaraciones concedidas a Motorsport.com, Binotto dejó clara la posición del fabricante alemán.

«Audi siempre ha apoyado la importancia de la eficiencia. La tecnología que permite desarrollar motores altamente eficientes es la misma que posteriormente se aplica a los coches de producción.»

El directivo explicó que el verdadero desafío consistirá en diseñar una unidad de potencia capaz de mantener altos niveles de eficiencia reduciendo al mismo tiempo la complejidad técnica, el peso y los costes de desarrollo.

La Fórmula 1 estudia motores V8 más simples

Las conversaciones entre la FIA y los seis fabricantes de motores apuntan a una futura normativa basada en motores V8, con una parte eléctrica de menor tamaño y alimentados mediante combustibles sostenibles.

El objetivo es simplificar la tecnología actual, abaratar costes y facilitar la llegada de nuevos fabricantes sin renunciar al compromiso medioambiental que mantiene la categoría.

No obstante, todavía quedan numerosos aspectos técnicos por definir antes de cerrar el reglamento definitivo.

La FIA estudia adelantar la nueva normativa

El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, también ha planteado la posibilidad de adelantar la entrada en vigor de la nueva generación de motores hasta 2030, un año antes de lo previsto inicialmente.

Entre las propuestas sobre la mesa figura además la creación de un motor estándar o de «marca blanca» destinado a los equipos independientes, una medida que permitiría reducir la dependencia de los fabricantes oficiales y aumentar la competitividad del campeonato.

Audi pide consenso entre la FIA y los fabricantes

Pese a las diferencias existentes entre los distintos constructores, Binotto se mostró convencido de que será posible alcanzar un acuerdo beneficioso para todas las partes.

«La FIA tiene la responsabilidad de liderar este proceso. La Fórmula 1 necesita a los fabricantes y los fabricantes necesitan a la Fórmula 1. El objetivo debe ser encontrar la mejor solución posible para todos, no simplemente un compromiso.»

Audi mantiene su apuesta a largo plazo por la Fórmula 1

La marca alemana continúa desarrollando su proyecto de cara a su entrada oficial en la Fórmula 1 y considera que el futuro reglamento deberá favorecer la transferencia tecnológica entre la competición y los vehículos de calle.

Con la eficiencia, la sostenibilidad y la reducción de costes como principales ejes de discusión, las próximas negociaciones marcarán el rumbo tecnológico que seguirá la Fórmula 1 durante la próxima década.