El francés se marcha al parón de MotoGP con sensaciones positivas tras finalizar séptimo en Alemania y reconoce que la M1 todavía tiene importantes limitaciones
Fabio Quartararo afronta el parón veraniego de MotoGP con un balance más optimista de lo esperado. El piloto del Monster Energy Yamaha MotoGP Team logró finalizar noveno en la carrera sprint y séptimo en el Gran Premio de Alemania, un resultado que considera el máximo al que podía aspirar dadas las prestaciones actuales de la Yamaha M1.
El campeón del mundo de 2021 reconoció que el equipo continúa inmerso en el desarrollo del nuevo motor V4, una etapa de transición que todavía mantiene a Yamaha lejos del rendimiento de los principales fabricantes de la categoría.
Un fin de semana que fue de menos a más
El inicio del Gran Premio en Sachsenring no fue sencillo para Quartararo. El viernes quedó fuera del acceso directo a la segunda sesión de clasificación tras terminar decimoquinto en la práctica, obligándolo a disputar la Q1.
Sin embargo, el sábado logró cambiar el rumbo del fin de semana al superar esa primera ronda clasificatoria y obtener la sexta posición en la Q2, un resultado que le permitió salir desde una posición competitiva en un circuito donde adelantar suele ser especialmente complicado.
En la sprint consiguió sumar un punto gracias a la novena plaza, mientras que el domingo aprovechó varias incidencias delante de él para escalar hasta el séptimo puesto y añadir nueve puntos más a su casillero.
Una intensa batalla con Jorge Martín
Uno de los momentos más destacados de la carrera fue el duelo que mantuvo con Jorge Martín durante las primeras vueltas.
Quartararo explicó que ambos protagonizaron varios adelantamientos y contactos sin llegar a consecuencias mayores, destacando la intensidad propia de una lucha en MotoGP.
El francés también señaló que las principales dificultades de la Yamaha aparecían a la salida de la curva 7, donde la falta de tracción permitió que pilotos como Martín, Francesco Bagnaia y Pedro Acosta terminaran superándolo.
«Nuestro objetivo era ser novenos»
Pese a terminar séptimo, Quartararo admitió que su objetivo inicial era finalizar en la novena posición, ya que ese era el ritmo que había mostrado durante la carrera sprint.
Las caídas de Fabio Di Giannantonio y Álex Márquez le permitieron ganar dos posiciones adicionales, aunque insiste en que el resultado no cambia el diagnóstico sobre el potencial actual de la Yamaha.
El piloto francés aseguró que, al compararse con los pilotos que habitualmente luchan por las victorias, puede identificar con claridad los aspectos en los que la M1 todavía necesita evolucionar.
Volver a la configuración habitual cambió el rendimiento
Quartararo también explicó que buena parte de la mejora experimentada el sábado se debió al regreso a una configuración que ya conocía.
Durante la jornada del viernes Yamaha probó un reglaje diferente inspirado en el utilizado en Assen, pero el francés nunca llegó a sentirse cómodo con esa puesta a punto.
Tras recuperar sus reglajes habituales antes de la clasificación, volvió a encontrar confianza sobre la moto y recuperó el rendimiento que normalmente le permite situarse como la referencia de la marca japonesa.
Con los puntos obtenidos en Sachsenring, Quartararo llega al descanso estival ocupando la 14.ª posición del Campeonato del Mundo, con 55 puntos, mientras Yamaha continúa trabajando en el desarrollo de su nuevo proyecto técnico con la vista puesta en reducir la distancia respecto a Ducati, KTM y Aprilia en la segunda mitad de la temporada.

