Renault respalda el regreso de los motores V8 a la Fórmula 1 a partir de 2031, aunque confirma que no retomará la fabricación de propulsores para la categoría.
Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

El Grupo Renault ha mostrado su respaldo a la propuesta de recuperar los motores V8 en la Fórmula 1, aunque ha dejado claro que no tiene intención de volver a desarrollar unidades de potencia para la categoría reina del automovilismo. La compañía francesa, propietaria del equipo Alpine, considera que un cambio hacia motores más sencillos beneficiaría al espectáculo, pero asegura que la fabricación de propulsores ya no forma parte de su estrategia empresarial.

La postura fue confirmada por el consejero delegado de Renault, François Provost, quien explicó que la prioridad del grupo sigue siendo la recuperación económica y la consolidación del negocio, dejando en un segundo plano cualquier posible regreso de la histórica división Renault Sport F1.

Renault apoya la propuesta de la FIA para recuperar los V8

Como propietario de la escudería Alpine, Renault mantiene representación en la Comisión de la Fórmula 1 y participa en las decisiones estratégicas sobre el futuro reglamento técnico.

En este contexto, François Provost expresó su apoyo a la iniciativa impulsada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que estudia introducir una nueva generación de motores V8 a partir de 2031.

El directivo considera que un propulsor más simple, con menos complejidad tecnológica que las actuales unidades híbridas, podría devolver parte del atractivo deportivo a la competición y conectar mejor con las nuevas generaciones de aficionados.

El regreso de los V8 no implica la vuelta de Renault como fabricante

Pese a respaldar la idea, Renault descartó cualquier regreso inmediato como fabricante de motores para la Fórmula 1.

La empresa cerró su histórico programa de desarrollo de propulsores en Viry-Châtillon tras la entrada en vigor del nuevo proyecto deportivo de Alpine, que desde 2026 utilizará motores suministrados por Mercedes.

Provost fue contundente al señalar que la fabricación de motores de competición no figura entre las prioridades actuales del grupo.

Según explicó, todos los esfuerzos de Renault están centrados en fortalecer la compañía desde el punto de vista financiero antes de plantear nuevos proyectos de gran inversión.

Un motor más sencillo y con menor protagonismo de la electrificación

Aunque Renault continúa apostando por la electrificación en su gama de vehículos de calle, el fabricante considera que la Fórmula 1 debería simplificar sus motores.

La propuesta respaldada por la FIA contempla recuperar los V8 eliminando gran parte de la complejidad de las actuales unidades híbridas, reduciendo el protagonismo del turbocompresor y de los sofisticados sistemas eléctricos que caracterizan los motores modernos.

El objetivo sería desarrollar un propulsor más ligero, fiable y económico, adaptado a los combustibles sostenibles y capaz de ofrecer un mayor espectáculo en pista.

Alpine mantiene su alianza con Mercedes

Las declaraciones de Provost llegan pocos días después de que el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, sugiriera públicamente que Renault podría volver a fabricar motores para independizar a Alpine de Mercedes.

Sin embargo, el máximo responsable del grupo francés dejó claro que la colaboración con el fabricante alemán está ofreciendo resultados muy positivos.

Tras una complicada temporada en la que Alpine ocupó las últimas posiciones del Campeonato de Constructores con los motores Renault E-Tech, el cambio de proveedor ha permitido mejorar el rendimiento del equipo, que actualmente pelea por la quinta posición del campeonato.

Por ello, Renault no contempla modificar esta estrategia a corto plazo.

La recuperación económica sigue siendo la prioridad del grupo

Más allá del futuro reglamento técnico de la Fórmula 1, François Provost insistió en que el principal objetivo del fabricante es consolidar la recuperación financiera del grupo.

Además, Renault continúa negociando aspectos relacionados con la estructura accionarial de Alpine, ya que mantiene derecho de veto sobre determinados movimientos accionariales hasta el próximo mes de septiembre.

La compañía considera que reforzar la estabilidad del proyecto deportivo y empresarial resulta mucho más importante que embarcarse nuevamente en el desarrollo de una unidad de potencia propia.

Renault deja la puerta entreabierta al futuro

Aunque descartó un regreso inmediato, Provost evitó cerrar completamente esa posibilidad a largo plazo.

El directivo reconoció que en el mundo del automovilismo «nunca se puede decir nunca», pero reiteró que, en las circunstancias actuales, Renault no tiene previsto reabrir su programa de motores para la Fórmula 1.

Con esta posición, el fabricante francés respalda la evolución técnica hacia unos futuros motores V8 más sencillos y sostenibles, pero confirma que Alpine seguirá confiando en Mercedes como proveedor mientras Renault concentra sus recursos en fortalecer su negocio global y su estrategia de electrificación.