Ligier Automotive prepara su regreso a uno de los escenarios más prestigiosos del automovilismo mundial. La histórica firma francesa ya trabaja en el desarrollo de su nuevo prototipo LMP2 con la mirada puesta en las 24 Horas de Le Mans de 2028, una edición que marcará el inicio de una nueva era técnica para la segunda categoría de los prototipos de resistencia.
Tras varios años alejada de la máxima atención en LMP2, Ligier busca recuperar protagonismo con el futuro JS P228, un proyecto que todavía permanece bajo estricta confidencialidad, pero que genera grandes expectativas dentro de la compañía. El objetivo es claro: volver a competir al más alto nivel y desafiar el dominio que actualmente ejerce ORECA en esta categoría.
El último intento de Ligier en Le Mans se remonta a 2022, cuando el equipo CD Sport participó con un Ligier JS P217 Gibson. Sin embargo, aquel chasis no logró consolidarse frente al exitoso Oreca 07, que terminó convirtiéndose en la opción preferida por la gran mayoría de equipos de resistencia tanto en Europa como en Norteamérica.
Ahora, con la llegada de un nuevo reglamento técnico para 2028, tanto Ligier como ORECA han sido seleccionados nuevamente como proveedores oficiales de chasis LMP2. Para Pierre Nicolet, director de Ligier Automotive, esta representa una oportunidad única para recuperar terreno y demostrar la capacidad de innovación de la empresa francesa.
La confianza de la compañía se apoya en la experiencia acumulada durante los últimos años y en el éxito de modelos como el JS P325, considerado actualmente uno de los prototipos LMP3 más competitivos del mercado. Además, Ligier espera atraer a equipos que busquen una alternativa sólida y competitiva frente al monopolio deportivo que ha construido ORECA.
No obstante, el desafío es considerable. Ligier todavía carga con el recuerdo de proyectos que no alcanzaron los resultados esperados, como el JS P217 o el Lamborghini SC63 en las categorías Hypercar y GTP. Aun así, la marca confía en que su nuevo desarrollo marcará un punto de inflexión.
Desde sus instalaciones en Magny-Cours, el equipo técnico trabaja para convencer a futuros clientes de que el JS P228 puede convertirse en una opción ganadora. El regreso a Le Mans no solo representa un reto deportivo, sino también una oportunidad para reposicionar a Ligier como uno de los grandes referentes en el diseño y fabricación de prototipos de competición.
Con 2028 cada vez más cerca, la firma francesa inicia una nueva etapa con la ambición de volver a luchar por un lugar destacado en la élite de las carreras de resistencia.

