Una carrera emocionante con el joven italiano de Mercedes y el vigente campeón como protagonistas, además de otra gran remontada de Max Verstappen, mientras que Sainz rescató 2 puntos para Williams y Alonso tuvo una buena carrera con su Aston Martin AMR26.
Andrea Kimi Antonelli ha conseguido una nueva victoria en el Gran Premio de Miami, una carrera sorprendentemente emocionante marcada por la lucha entre Mercedes y McLaren. El italiano logró superar a Lando Norris pese a un problema en su caja de cambios, mientras que Oscar Piastri alcanzó el podio en la última vuelta tras la debacle de Charles Leclerc.
Carlos Sainz fue noveno para Williams y Fernando Alonso terminó decimoquinto con el Aston Martin, superando a su compañero Stroll y a ambos Cadillac.
Adelantada tres horas a las 13:00 hora local debido a la amenaza de tormenta eléctrica —acorde a la ley de Estados Unidos referente a la celebración de eventos al aire libre—, la carrera comenzaba con la vista puesta en el cielo. Ahora bien, tres horas y media antes se celebró la Feature Race de Fórmula 2 y ya entonces se había estado secando bastante el asfalto del Autódromo Internacional de Miami.
Mercedes y McLaren fueron los claros protagonistas en Miami, con permiso de Leclerc y su Ferrari. Con la pista seca, todos los pilotos salieron con el neumático medio, excepto Isack Hadjar, que montaba el compuesto duro.
En la salida, Charles Leclerc partió como un misil mientras Antonelli y Verstappen trataban de pararle; el italiano se fue largo y el neerlandés, arriesgando al máximo sobre el piano, acabó trompeando y perdiendo muchos puestos. Lewis Hamilton tampoco tuvo una buena arrancada, cediendo su posición ante Franco Colapinto.
Leclerc se vio muy beneficiado, al igual que los McLaren, especialmente Oscar Piastri, quien ganó tres puestos hasta que George Russell le alcanzó con el Mercedes. Al comienzo de la vuelta 5, Antonelli adelantaba a Leclerc para retomar la cabeza de carrera, iniciándose un «yo-yo» entre ellos adelantándose constantemente gracias al uso de la batería, con Norris aguantando detrás pacientemente.
No obstante, todo se detuvo debido a un doble incidente. Por un lado, Hadjar se estrelló contra el muro tras tocar una esquina y, más adelante, Gasly adelantó a Lawson, pero este le tocó levemente en la rueda, haciendo que el Alpine se levantase, volcase y acabase contra las protecciones. Se lanzó el Safety Car al momento, siendo Verstappen y Bottas los únicos en parar: uno montando el duro y otro el blando. Lawson también acabaría abandonando la carrera, al igual que Nico Hülkenberg.
Durante el coche de seguridad se informaba de la llegada de una lluvia corta pero intensa en unos 20 minutos. La carrera se relanzó en la vuelta 11 y Verstappen comenzó a adelantar como un poseso hacia la zona de puntos. Piastri superó a Russell y en la vuelta 13 Norris hizo lo propio con Leclerc para convertirse en el nuevo líder, mientras este último luchaba contra Antonelli. Sainz, entretanto, se aferraba a los puestos de puntos con su Williams junto a su compañero Albon.
Verstappen seguía a lo suyo, deshaciéndose de los Haas para después alcanzar a los Williams. En la vuelta 21, el tetracampeón mundial pasaba a Colapinto al mismo tiempo que paraba Russell, de manera que Hamilton era su siguiente objetivo. Leclerc paró, pero salió detrás de Russell y los Haas, una decisión que arruinó sus opciones de podio.
La lluvia llegó, pero tímidamente y solo en pocas curvas. Antes de llegar al ecuador de la carrera, Verstappen dio buena cuenta de Hamilton.
Antonelli y Norris pararon con una vuelta de diferencia y sus giros de salida fueron clave, ya que el italiano fue capaz de alcanzar y adelantar al británico. Además, ambos llegaron a alcanzar a Verstappen; el de Mercedes le adelantó al momento, pero el de McLaren tuvo más complicaciones para superar al Red Bull.
En la fase final de la carrera, Alonso aguantó un stint de más de 40 vueltas y Leclerc sudó para alcanzar a Verstappen, quien resistió desde la vuelta 6 hasta el final con el neumático duro. Piastri y Russell le darían caza —este último in extremis—, pero Hamilton no tuvo el ritmo suficiente para atrapar a quien fuera su némesis en 2021.
Tras un final de carrera calmado para el líder, Antonelli se apuntaba una nueva victoria por delante de Norris. La sorpresa la dio Piastri en la última vuelta, adelantando a un Leclerc que realizó un 360º dañando su Ferrari, perdiendo posición con Russell y Verstappen en los metros finales, y dos puestos más con la penalización posterior. Miami logró dar una carrera estratégicamente emocionante, aunque no evita que la Fórmula 1 actual quede, una vez más, en evidencia.
