Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

Ford ha emitido 27 llamadas a revisión en los primeros cuatro meses de 2026, afectando a más de 7 millones de vehículos. Este es el peor arranque de año de la marca y deja al «óvalo azul» a las puertas de superar el récord histórico de 2025. La crisis de calidad llega justo cuando Ford intenta convencer al comprador europeo con su nueva gama eléctrica.

Ford ha pasado por crisis de todo tipo en más de un siglo, pero los datos de 2026 señalan algo distinto: nunca había acumulado tantos problemas de calidad en tan poco tiempo. Hablamos, en concreto, de 27 llamadas a revisión con más de 7,4 millones de vehículos afectados entre enero y abril. Para poner la cifra en contexto, en todo 2025 Ford emitió 153 recalls que afectaron a 12,9 millones de vehículos; a este ritmo, superará su propio récord por un amplio margen.

El último capítulo se conoció hace apenas unas horas. La NHTSA ha confirmado una nueva llamada a revisión que afecta a 179.698 unidades de los modelos Ford Bronco y Ford Ranger fabricados entre 2024 y 2026. El defecto se localiza en el tornillo de pivote del bastidor de los asientos delanteros, el cual puede aflojarse y comprometer la sujeción del ocupante en caso de impacto debido a una alteración en el adhesivo de fijación por parte del proveedor.

En el caso de Europa, los Ford Ranger fabricados en Sudáfrica están fuera de este alcance. Sin embargo, el Ford Bronco, que se importa oficialmente a España en unidades limitadas, sí se ve afectado al salir de la planta de Michigan. Los modelos comprometidos son los fabricados entre noviembre de 2024 y octubre de 2025. Aunque la DGT aún no registra el aviso para el mercado español, los propietarios pueden consultar su número de bastidor (VIN) en el concesionario oficial.

Durante los últimos años, Stellantis se llevó la peor parte de la conversación sobre calidad, pero los números actuales dan un giro inesperado. En 2025, Stellantis emitió 53 recalls frente a los 153 de Ford. En lo que va de 2026, aunque el grupo italo-francés ha tenido alertas serias, el volumen de coches afectados por Ford es diez veces mayor. Este cambio de narrativa sitúa a Ford en una dimensión de crisis industrial distinta.

La firma de análisis iSeeCars señala que cuatro de los cinco modelos con peor pronóstico de revisiones a futuro pertenecen al grupo Ford, liderados por el Lincoln Aviator. Karl Brauer, analista ejecutivo, destaca que los problemas de calidad en los lanzamientos han sido constantes durante la última década, resultando sorprendente que, bajo el mando de Jim Farley, la situación aún no se haya resuelto de manera efectiva.

La situación se complica tras la multa impuesta por la NHTSA a finales de 2024 por incumplir protocolos federales. Ford está ahora bajo supervisión durante tres años, lo que explica parte del aluvión de campañas actuales como auditorías de seguridad. Aunque la marca argumenta que el 90 % de los fallos afectan a modelos antiguos, casos como el del Bronco y Ranger —modelos actuales de 2026— contradicen esa postura oficial.

Para el mercado europeo, el contexto es crítico. En el primer trimestre de 2026, Ford ha sido una de las marcas con peor desempeño mientras fabricantes asiáticos como BYD disparan sus ventas. El Ford Capri eléctrico, que debía ser el estandarte de la transformación en la planta de Colonia, ha tenido que reducir su producción diaria debido a la baja demanda, obligando a rebajas de precio considerables en mercados como el Reino Unido.

En España, la planta de Almussafes sigue esperando el sucesor del Focus, prometido para 2027 pero que podría retrasarse hasta 2028. Mientras tanto, el grupo chino Geely negocia el uso compartido de la fábrica valenciana. El «óvalo azul» ha pasado de ser una referencia absoluta a una empresa que busca socios chinos para mantener operativas sus instalaciones. La desconexión entre el discurso de la marca y la realidad industrial es hoy más profunda que nunca.