La marca alemana avanza en su estrategia y unifica su gama eléctrica y de combustión en una sola familia coherente, eliminando nombres anteriores como EQC Sedan. ¿El resultado? Mercedes-Benz Clase C Electric.
Ahora, este rival del BMW i3 adopta el nombre C-Class Electric, sin referencias a “EQ”, mientras abandona las formas redondeadas de modelos eléctricos previos.
El diseño rompe con el Clase C tradicional y presenta una parrilla inspirada en modelos clásicos como W111 y W108, reinterpretada con un enfoque contemporáneo.
Además, el frontal recuerda al GLC eléctrico y al Visión Iconic, mientras 1,050 píxeles iluminados opcionales destacan especialmente durante la noche.
Los faros y luces traseras incorporan estrellas distintivas, mientras el techo panorámico integra 162 estrellas iluminadas adicionales que refuerzan su identidad visual.
En conjunto, el estilo sigue una lógica clara: una versión sedán del GLC eléctrico, sin las proporciones controvertidas de los modelos EQE y EQS.
En el interior, el diseño resulta familiar, ya que comparte gran parte de su configuración con el SUV equivalente, manteniendo coherencia en la experiencia.
Destaca una pantalla continua opcional de 39.1 pulgadas que recorre casi todo el tablero, conocida como Hyperscreen en versiones superiores.
Las versiones intermedias incluyen tres pantallas bajo un mismo panel de vidrio, mientras la opción Superscreen combina un tablero digital de 10.3 pulgadas y dos pantallas de 14 pulgadas.
En la configuración básica, el lado del pasajero sustituye la pantalla por un panel decorativo digital animado, similar a un marco visual interactivo.
El espacio interior mejora notablemente gracias a una plataforma eléctrica dedicada que extiende la distancia entre ejes hasta 116.6 pulgadas.
Este aumento favorece el espacio para piernas, especialmente en la parte delantera, mientras el techo panorámico incrementa la altura disponible para todos.
El maletero delantero ofrece 3.5 pies cúbicos, mientras el trasero alcanza 16.6 pies cúbicos, además de una capacidad de remolque de hasta 3,968 libras.
Destaca una pantalla continua opcional de 39.1 pulgadas que recorre casi todo el tablero.
La gama inicia con el C400 4Matic, equipado con dos motores que generan 482 caballos de fuerza y 590 lb-pie de torque.
Este sistema se combina con una batería de 94.5 kWh, permitiendo recorrer hasta 473 millas con una sola carga bajo el ciclo WLTP.
Aunque queda por debajo de las 492 millas del CLA, supera al GLC gracias a su mejor aerodinámica con un coeficiente de 0.22.
La carga rápida añade hasta 202 millas en solo 10 minutos, siempre que se utilice una estación compatible con 330 kW de potencia.
Mercedes-Benz también planea una versión de tracción trasera con un solo motor que alcanzará aproximadamente 497 millas de autonomía total.
El modelo destaca por su carácter deportivo, ya que incluye dirección trasera de hasta 4.5 grados para mejorar maniobrabilidad y estabilidad.
A bajas velocidades, las ruedas traseras giran en sentido contrario, mientras que a mayor velocidad acompañan el giro delantero para mayor control.
La aceleración de 0 a 60 mph toma solo 3.9 segundos, mientras la velocidad máxima se limita electrónicamente a 130 mph.
En carretera, ofrece una conducción suave comparable a la del Clase S de combustión, gracias a una suspensión neumática adaptativa con ajustes predictivos.
El sistema analiza la vía mediante datos de Google Maps y sensores en tiempo real para anticipar irregularidades y optimizar el confort.
La marca alemana avanza en su estrategia y unifica su gama eléctrica y de combustión en una sola familia coherente. Foto: Mercedes-Benz
Fecha de llegada a Estados Unidos
Además, incorpora vidrio laminado aislante, climatización silenciosa y refuerzos acústicos que mejoran la experiencia en viajes largos.
Por ahora, el fabricante ofrece este modelo únicamente como sedán, aunque ya comercializa un CLA Shooting Brake eléctrico.
La llegada del C400 4Matic a Estados Unidos está prevista para la primera mitad de 2027, seguida de más versiones según cada región.
