Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

La irrupción de los fabricantes chinos en el mercado europeo ya no es solo una cuestión industrial, sino también cultural. En España, uno de cada dos conductores reconoce haberse planteado comprar un coche de marca china, según un estudio reciente del Observatorio Cetelem.

El dato refleja un cambio relevante en la percepción del consumidor, que empieza a asociar estas marcas no solo con precios bajos, sino también con tecnología, diseño y calidad en aumento.

Este giro se produce en paralelo a la expansión de fabricantes asiáticos en el mercado nacional y a una mayor visibilidad de sus modelos en segmentos clave como el eléctrico.

Lo que hace apenas unos años generaba dudas, ahora empieza a consolidarse como una alternativa real frente a las marcas tradicionales.