Tras una breve ausencia, el Toyota C-HR 2026 vuelve con una estética más definida y un sistema eléctrico potente, aunque su aspiración deportiva genera dudas claras.
Hace diez años, el Toyota C-HR debutaba con 144 hp en el Auto Show de Ginebra; desde entonces, el panorama automotriz cambió radicalmente.
Hoy, el C-HR mantiene su tamaño compacto, pero añade diseño llamativo, interior cuidado y un tren motriz eléctrico contundente.
Aunque la marca japonesa lo presenta como su SUV eléctrico más deportivo, el modelo no cumple del todo esa promesa, aunque sí ofrece rapidez, confort y tecnología actual.
El Toyota C-HR mantiene su tamaño compacto, pero añade diseño llamativo. Foto: Toyota
Toyota C-HR 2026: ADN conocido
El C-HR comparte base con los modelos bZ y bZ Woodland, pero reduce su distancia entre ejes en 3.9 pulgadas y su longitud total en 6.7 pulgadas.
A pesar de su menor tamaño, incorpora el tren motriz más potente de la familia: dos motores, tracción total y 338 hp que impulsan con fuerza notable.
Toyota anuncia una aceleración de 0 a 60 mph en 4.9 segundos, aunque podría ser menor, considerando que el Subaru Solterra logró 4.3 segundos en pruebas.
Con un peso estimado de 4400 libras, el C-HR responde con rapidez inicial, aunque pierde empuje después de 60 mph, sin afectar adelantamientos o incorporaciones.
Aunque el sistema motriz resulta ágil, el comportamiento dinámico no destaca; la dirección cumple, pero transmite poca información al conductor en curvas exigentes.
Aunque la marca japonesa lo presenta como su SUV eléctrico más deportivo, el modelo no cumple del todo esa promesa. Foto: Toyota Comportamiento y dimensiones
Además, la carrocería inclina con facilidad y el subviraje aparece pronto, especialmente con 8.0 pulgadas de altura libre, lo que limita sensaciones deportivas.
Sin embargo, la mayoría no llevará el vehículo al límite, por lo que en uso diario ofrece marcha cómoda, respuesta inmediata y un habitáculo silencioso.
La batería proporciona cerca de 67 kWh utilizables, permitiendo hasta 287 millas en versión SE y 273 millas en XSE con ruedas de 20 pulgadas.
Incluye puerto NACS y alcanza 150 kW en carga rápida DC, mientras un cargador de 11.0 kW permite carga nivel 2 en aproximadamente 7.5 horas.
El interior replica el diseño de otros eléctricos de Toyota, con pantalla táctil de 14.0 pulgadas y cuadro digital con interfaz clara e intuitiva.
Además, conserva controles físicos en volante y consola, lo que mejora la usabilidad diaria frente a sistemas completamente digitales.
La versión XSE eleva la percepción con inserciones tipo gamuza y tapicería SofTex, aunque plásticos duros en puertas restan refinamiento general.
A pesar de su tamaño, ofrece espacio trasero aceptable, aunque sin espacio para pies bajo los asientos delanteros y con postura elevada para pasajeros altos.
También influye la línea del techo inclinada, aunque las versiones superiores incluyen asientos traseros calefactados, salidas de aire y puertos USB-C.
Precios
El área de carga resulta competitiva, con apenas una a tres pies cúbicos menos que el bZ, y alcanza hasta 60 pies cúbicos con asientos abatidos.
Incluye portón eléctrico, limpiaparabrisas automáticos, asientos delanteros calefactados, volante térmico y múltiples opciones de carga inalámbrica y USB-C.
La versión XSE añade asiento eléctrico para pasajero, cámara de 360 grados y opciones como techo panorámico y sistema de sonido JBL de nueve bocinas.
El precio también juega a su favor, con el SE desde $38,450 y el XSE desde $40,450, por debajo de varios rivales con menos potencia y autonomía.
Aunque su manejo limita su ambición deportiva, el C-HR destaca por su aceleración, equipamiento y evolución clara respecto a su generación anterior.
