Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

El mundo de los superdeportivos suele regirse por la elegancia y la preservación, pero para Damon Fryer de Daily Driven Exotics (DDE), las reglas están para romperse.

Su última creación, el Ferrari F12 Biturbo modificado por el legendario constructor Aaron Kaufman, ha alcanzado una potencia estratosférica de 1,500 CV.

Esta cifra no solo lo convierte en uno de los Ferrari más potentes del planeta, sino en un riesgo extremo al ser utilizado exclusivamente para el drift profesional.

Transformar un F12 Berlinetta, originalmente diseñado para la precisión en circuitos, en una máquina de derrape con turbos expuestos es una declaración de guerra a los puristas de Maranello. Este es el detalle que nadie está viendo: Aaron Kaufman no solo añadió potencia; rediseñó la gestión térmica para que el V12 sobreviva al castigo de las altas revoluciones constantes en la pista de drift.

Ingeniería de Aaron Kaufman: Turbos que «escupen» fuego

La colaboración entre Kaufman y DDE ha dado lugar a un ejemplar único con 1,300 caballos a la rueda (WHP), que escalan hasta los 1,500 CV en su configuración más agresiva.

Los dos gigantescos turbos que sobresalen del cofre son la seña de identidad de este Ferrari F12 Biturbo. Esta modificación permite generar el torque necesario para mantener derrapes controlados a velocidades donde cualquier otro auto perdería el control.

Aquí es donde todo cambia

El drift profesional exige que el motor trabaje en el límite absoluto de su capacidad. La instalación de los turbos obligó a Kaufman a reconstruir parte del chasis delantero para alojar el sistema de escape y los intercoolers.

El resultado es un Ferrari que suena más como un avión de combate que como un auto de calle, desafiando la naturaleza atmosférica original del motor V12.

Un riesgo millonario en cada derrape

Usar un Ferrari F12 Biturbo de 1,500 CV en competencias de drift implica riesgos económicos que harían temblar a cualquier coleccionista. Cualquier error en el contravolante podría terminar en un choque contra el muro, representando pérdidas millonarias en segundos. Sin embargo, la singularidad de este proyecto radica precisamente en ese riesgo.

Y es justo aquí donde la historia se rompe: mientras la mayoría de los coches de drift son modelos japoneses de los 90, ver un Ferrari de ultra lujo envuelto en una cortina de humo blanco redefine el espectáculo automotriz en 2026. Kaufman ha logrado que un superdeportivo exclusivo sea tan funcional como brutal, demostrando que incluso un icono italiano puede adaptarse a las disciplinas más extremas del automovilismo.

Veredicto: ¿Es el mejor Ferrari modificado de la historia?

Con la firma de Aaron Kaufman y la visión de DDE, este Ferrari F12 Biturbo es más que un coche; es una obra de arte mecánica en constante peligro de destrucción. Es la prueba de que, con suficiente presupuesto y genialidad técnica, no hay límites para lo que un V12 puede lograr.

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